Hongosto

Hace unos días termino agosto, el mes preferido para los entusiastas de la observación y colecta de los hongos. En este mes se dan las condiciones ambientales para que en las regiones boscosas de México empiecen a brotar las diferentes especies de estos organismos.

Los hongos a los que nos referimos son los llamados macromicetos. Estos son los típicos que vienen a la mente y que podemos ver en los mercados, caricaturas etc, excluyendo a los mohos u hongos de la humedad.

Los hongos están formados por una serie de filamentos delgados llamados hifas, las cuales se unen entre si formando una amplia red blanquecina conocida como micelio. Este suele encontrarse bajo tierra o de los árboles y es la parte oculta que permanece todo el año y se encarga de absorber nutrientes y agua de su alrededor. A diferencia de las plantas, los hongos no pueden realizar fotosíntesis para conseguir alimento por lo que tienen que segregar sustancias al exterior para descomponer la materia orgánica como lo son hojas, madera, restos de animales, entre otros, para posteriormente absorber dichos nutrientes resultantes.

La parte visible, llamada hongo de manera coloquial es el cuerpo fructífero. Se conforma del píleo que es la parte superior del hongo en forma sombrero, el himeneo encontrado debajo del píleo la cual puede tener forma de láminas, poros o aguijones y el estípite es el tallo que sostiene el sombrero. Algunas veces presentan otras estructuras como anillos debajo del himeneo o una volva que envuelve la base del estípite en forma de copa. El cuerpo fructífero puede presentarse de diferentes formas, desde la más conocida como champiñón a formas de estrella, redes, corales, nidos, sacos etc.

La parte visible es temporal y aparece en época de alta humedad como es el caso del mes de agosto. El cuerpo tiene función reproductiva ya que libera de miles de esporas para la expansión de la especie.

En México existen de entre 9000 y 20000 especies de macromicetos, los cuales cumplen muchos roles en el ecosistema como: el reciclaje de nutrientes a través de la descomposición de materia muerta como troncos, follaje, animales o desechos; forman alianzas con las raíces de algunos arboles formando las micorrizas con las que intercambian minerales por el azúcar de los árboles. Otros ayudan a controlar las poblaciones de insectos al parasitarlos y evitando que se salgan de control.

Por supuesto el humano también ha sacado provecho de ellos al usarlos de alimento, siendo una fuente muy buena de nutrientes además de futuras medicinas como en el caso de la psilocibina que ha mostrado buenos resultados contra enfermedades mentales.

Los hongos son sumamente interesantes e importantes para el medio y el humano. Disfrutemos de manera responsable de estos bellos organismos cada agosto.

Fotografía: Wong Peter, vía Pexels. Ver fotografía original en Pexels