
Foto y nota: Anahi M. Elias
El 7 de junio, el Teatro Zaragoza en Atizapán de Zaragoza (Edomex), se vistió de gala con la celebración del décimo aniversario de la Compañía de Danza Folclórica Xihuitzilli, de la Ciudad de México. Acompañados por la Orquesta de Cámara de la Ciudad de México y el mariachi Nuevo Tenochtitlán, quienes cubrieron la sala con música, color y alegría.
Los presentes fueron deleitados por la participación de los artistas, quienes demostraron su capacidad para transmitir la riqueza cultural de nuestro país. La fusión entre la música y la danza logró crear una atmósfera envolvente y vibrante que terminó por cautivar a cada uno de los asistentes.
Al ritmo de El Son de la Negra, Guadalajara, El Sinaloense, Serenata Huasteca, La Llorona, Dios Nunca Muere, La Feria de San Marcos, La Bamba y Huapango (Moncayo), los bailarines presentaron un mosaico de identidad mexicana al ejecutar bailes típicos de Jalisco, Sinaloa, Oaxaca, Veracruz, Aguascalientes, Michoacán, Sonora y la región Huasteca.
El entusiasmo y compromiso mostrado en cada baile fue realzado con la belleza y colorido de los trajes típicos: el movimiento suave y coordinado de la telas, los intrincados bordados y las texturas parecieron cobrar vida al compás de la música y el enérgico zapateado, lo que evocó el orgullo de pertenecer a esta tierra mestiza.

La orquesta de cámara y el mariachi complacieron al público con canciones inolvidables como Si nos dejan, Besame mucho, Deja que salga la luna y Mi ciudad. La emoción alcanzó su punto culminante al escuchar los primeros acordes de Cielito lindo, considerado el segundo himno nacional. Al instante, la algarabía se apoderó del recinto y numerosas voces se unieron para corear el famoso “Ay, ay, ay, ay. Canta y no llores. Porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones”. Un momento de comunión y júbilo.
La presentación culminó con una invitación al público para subir al escenario y unirse al festejo. Diez años de disciplina, compromiso y un arduo trabajo; diez años de lucha por mantener vivas nuestras tradiciones; diez años de celebrar nuestras raíces.
Enhorabuena por esta primera década.
Auguramos una larga carrera llena de éxitos para la Compañía de Danza Folclórica Xihuitzilli.
¡Muchas felicidades!
