Amnistía Internacional consideró que la firma de un memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán para poner fin a una guerra que se ha prolongado durante varios meses representa un alivio para millones de personas en Oriente Medio, aunque advirtió que un acuerdo duradero debe colocar los derechos humanos y la justicia en el centro de cualquier negociación.
A través de una declaración, la secretaria general de la organización, Agnès Callamard, señaló que el conflicto ha dejado más de 6 mil personas fallecidas en la región, se ha extendido a países vecinos y ha generado impactos en la economía mundial.
La organización sostuvo que el acuerdo no debe limitarse a proteger intereses estratégicos o militares de ambas naciones, sino que debe incluir mecanismos de rendición de cuentas, reparación para las víctimas y garantías de no repetición ante posibles crímenes de derecho internacional.
Amnistía Internacional expresó además su preocupación por la situación en Líbano. Aunque el texto del acuerdo contempla el cese de operaciones militares por parte de Estados Unidos, Irán y sus aliados, la organización afirmó que las fuerzas israelíes permanecen en el sur del país y que los ataques continúan representando un riesgo para la población civil.
En ese sentido, pidió a la comunidad internacional exigir la retirada de las tropas israelíes del territorio libanés, facilitar el regreso seguro de las personas desplazadas y garantizar justicia para las víctimas de violaciones al derecho internacional cometidas desde 2023.
Respecto a Irán, la organización señaló que el fin de los bombardeos no resolverá por sí mismo la situación de derechos humanos dentro del país. Según Amnistía Internacional, desde el inicio de la guerra se han registrado más de 6 mil detenciones arbitrarias y al menos 44 ejecuciones vinculadas a una campaña de represión contra manifestantes, disidentes y personas que promueven cambios políticos.
La organización hizo un llamado para que el acuerdo esté acompañado de medidas diplomáticas orientadas a prevenir nuevas violaciones de derechos humanos y a respaldar las demandas de la sociedad civil iraní en favor de reformas profundas.
Finalmente, Amnistía Internacional reiteró la necesidad de que todas las presuntas violaciones al derecho internacional humanitario, incluidos posibles crímenes de guerra, sean investigadas de manera independiente, que los responsables rindan cuentas y que las víctimas de toda la región reciban justicia y reparación.