Virus Olvidado

En el mundo existen diversas enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea, sífilis, herpes, VIH, entre otros. Actualmente existe una amplia difusión sobre su prevención y los medicamentos que se pueden usar. No obstante, existe un virus del que poco se habla y está presente en el mundo.

El Virus Linfotrópico de Células T Humanas Tipo 1, o por sus siglas en ingles HTLV-1, es un retrovirus que pertenece a la familia del VIH causante del SIDA, aunque los síntomas y consecuencias son diferentes. Fue aislado entre 1979 y 1980 por el equipo del Dr. Robert Gallo en Estados Unidos.

Este virus se transmite a través de fluidos infectados, siendo las principales vías las relaciones sexuales sin protección, la lactancia materna, el uso de agujas contaminadas y las transfusiones  de sangre contaminada. La infección afecta más a mujeres que a hombres, aunque se desconoce el mecanismo se ha encontrado mayor concentración del virus en el semen.

El virus HTLV-1 infecta principalmente a los linfocitos T CD4+ y linfocitos B, los cuales son un tipo de glóbulos blancos de la sangre especializados en la respuesta del sistema inmune. A diferencia de otros virus que destruyen este tipo de células, el HTLV-1 promueve la hiperproliferacion por lo que, después de años e incluso décadas de incubación, puede desarrollar Leucemia/Linfoma de células T del Adulto (ATLL) o Mielopatía asociada al HTLV-1/ Paraparesia Espástica Tropical (HAM/TSP).

La ATLL es un tipo de cáncer de la sangre sumamente agresivo el cual presenta síntomas como inflamación de ganglios linfáticos e hígado, fiebre, fatiga extrema, pérdida de peso, lesiones cutáneas, recuento anormal de glóbulos blancos y niveles altos de calcio en sangre. Mientras que HAM/TSP presenta síntomas como debilidad progresiva, rigidez en las extremidades inferiores, Debilidad y rigidez progresiva en ambas piernas, torpeza al caminar, espasmos musculares, dolor lumbar crónico y pérdida del control de los esfínteres.

Además, en menor medida, el virus se asocia a trastornos inflamatorios como uveítis (inflamación del ojo), dermatitis infectiva o una mayor susceptibilidad a contraer parásitos.

Este virus se presenta en todo el mundo, pero existen zonas donde esta arraigado fuertemente de manera natural como es Japón, Irán, América, el Caribe, África Central y Occidental y Australia.

Además, se ha visto que del 100% de personas infectadas solo el 5% llegan a desarrollar alguna de las afecciones anteriormente mencionadas.

Su rareza no debe ser motivo de falsa seguridad. El verdadero reto médico de este virus ocurre en los escenarios de coinfección. Cuando el HTLV-1 ingresa al organismo de personas que ya tienen su sistema inmunológico comprometido la dinámica del virus cambia, por ejemplo, personas que viven con VIH producen cargas virales mas altas y progresan más rápido.

La mejor herramienta contra el HTLV-1 sigue siendo la prevención. El uso de preservativos, formula láctea y evitar compartir agujas reducen el contagio, además los tratamientos como la PrEP (Profilaxis Preexposición), no ofrecen ninguna protección contra la infección. Proteger la salud siempre debe ser prioridad.