
El impacto del acoso escolar y las secuelas del secuestro en el seno familiar son los ejes que se entrelazan en “Toda una vida”, de Ariel Gutiérrez.
La cinta forma parte de la Selección Oficial en Competencia de Ficción Mexicana de la 22ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), y será una función inaugural el 22 de octubre en Cinépolis Centro, en la capital michoacana.
Armin, interpretado por el actor Marcus Elí V. Gómez, es un joven que enfrenta cotidianamente el bullying debido a su sobrepeso y la mirada crítica de su padre, Rodolfo (Gerardo Trejo Luna), mientras encuentra refugio únicamente en el afecto incondicional de su madre, Rocío (Montserrat Marañón).
Esta compleja dinámica familiar se desarrolla en el Saltillo de los años 2000, un entorno golpeado por la crisis de seguridad vivida durante el sexenio de Felipe Calderón. Cuando Rocío se convierte en víctima de un secuestro, la violencia externa irrumpe en el hogar, destruyendo la poca estabilidad que les quedaba y dejando a un padre incapaz de reaccionar ante la tragedia.

Inspirada libremente en la experiencia personal del propio director tras el secuestro de su madre, la película expone la crudeza de una época que marcó al norte del país, entrelazando el sufrimiento del acoso infantil con el impacto psicológico del crimen organizado.
El proyecto fue filmado con equipo técnico y talentos del noreste de México. “Toda una vida” es producida por Víctor Leycegui a través de “Varios Lobos”, y previa a su llegada a las salas fue reconocida con premios de posproducción en el Málaga Festival Industry Zone y el Festival Internacional de Cine de Monterrey.