{"id":679,"date":"2025-10-29T20:25:11","date_gmt":"2025-10-30T02:25:11","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontemporaneo.mx\/?p=679"},"modified":"2025-10-29T21:28:09","modified_gmt":"2025-10-30T03:28:09","slug":"un-mundo-de-ensueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontemporaneo.mx\/index.php\/2025\/10\/29\/un-mundo-de-ensueno\/","title":{"rendered":"Un mundo de ensue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>A. E. Quevedo<\/em><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-685 size-full\" src=\"https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_.webp\" alt=\"\" width=\"1920\" height=\"1080\" srcset=\"https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_.webp 1920w, https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_-300x169.webp 300w, https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_-1024x576.webp 1024w, https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_-768x432.webp 768w, https:\/\/elcontemporaneo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Diseno-sin-titulo-_1_-1536x864.webp 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El sue\u00f1o. Un preciado regalo de la naturaleza compartido por la mayor parte de los animales. Una actividad sumamente importante para mantener la salud f\u00edsica y mental. Un acto sublime, revitalizante e imprescindible para la propia vida. Una fase menospreciada por la sociedad actual, tildada injustamente de pereza. Un proceso incomprendido y despreciado por las actuales corporaciones, quienes se han empe\u00f1ado en verlo como una p\u00e9rdida de tiempo, de productividad. Un misterio cuyos secretos apenas comenz\u00e1bamos a entender.<\/span><\/p>\n<p><b>***<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo era un tipo corriente. Un ciudadano promedio viviendo en el caos de la gran urbe. Como la mayor\u00eda de las personas trataba de mantener un balance entre mi vida profesional y personal. El trabajo consum\u00eda al menos 9 horas de mi d\u00eda a d\u00eda, sin embargo lograba encontrar espacio m\u00e1s que suficiente para mi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">verdadera vida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Podr\u00e1 sonar cursi y trillado, pero mi esposa y mi peque\u00f1o hijo lo eran todo para mi. Los momentos que pas\u00e1bamos juntos transformaban nuestro entorno en un lugar atemporal de pleno gozo y felicidad. Yo era todo lo feliz que alguien pod\u00eda ser en esta ciudad. Yo no necesitaba ni quer\u00eda nada m\u00e1s. Yo lo ten\u00eda todo. Yo, apenas puedo recordar c\u00f3mo comenz\u00f3 todo\u2026<\/span><\/p>\n<p><b>***<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En a\u00f1os recientes la vida moderna empez\u00f3 a demandar m\u00e1s y m\u00e1s de cada uno de nosotros. Aunque parad\u00f3jico, en un principio la sociedad actual solo demandaba cumplir un objetivo: ser<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> feliz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Parec\u00eda simple, pero llegar a serlo no era nada f\u00e1cil. Felicidad en aquellos d\u00edas significaba mantener un perfecto balance entre: educaci\u00f3n, trabajo, prosperidad, amigos, pareja, mascotas, familia, salud, viajes \u00aby un largo etc\u00e9tera\u00bb. Demasiadas exigencias para un d\u00eda de 24 horas, de las cuales siete las \u201cdesperdiciamos\u201d durmiendo. Incluso quienes hab\u00edan restringido su sue\u00f1o a s\u00f3lo cuatro o cinco horas por d\u00eda, no hab\u00edan podido conseguir la \u201cfelicidad plena\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Decenas de corporaciones alrededor del mundo invirtieron millones de d\u00f3lares en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Proyecto S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, esperando erradicar la necesidad de dormir. Al inicio hubo gran escepticismo y varios expertos se negaron a ser parte del proyecto al considerarlo una nueva forma de esclavitud. Sin embargo, las astutas compa\u00f1\u00edas promocionaron el proyecto como \u201cel mayor beneficio nunca antes concebido para la humanidad\u201d. Un servicio accesible a toda persona \u00e1vida por cumplir su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sue\u00f1o de ser feliz. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Enga\u00f1ados con la falsa promesa de un mundo mejor, cientos de investigadores se unieron al proyecto, el m\u00e1s grande y ambicioso desde el Proyecto Genoma Humano.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuvieron que pasar dos d\u00e9cadas antes de obtener resultados positivos, pero al final el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Proyecto S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> triunf\u00f3. La culminaci\u00f3n fue una peque\u00f1a p\u00edldora negra llamada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ensue\u00f1o<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Un f\u00e1rmaco que promet\u00eda conservar los beneficios f\u00edsicos y mentales del sue\u00f1o no-REM y REM, con la ventaja de una vigilia total. As\u00ed, el poderoso <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Homo sapiens sapiens<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> demostraba una vez m\u00e1s su dominio sobre la naturaleza. La ciencia, trabajando mano a mano con las poderosas corporaciones, liberaba al ser humano de las cadenas impuestas por su biolog\u00eda. A partir de ese momento el hombre fue digno de trazar su propio destino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco despu\u00e9s de publicar los primeros resultados positivos, millones de personas empezaron a exigir su raci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ensue\u00f1o<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La presi\u00f3n fue tal que se aprob\u00f3 antes de concluir las pruebas de bioseguridad. A nadie le importaba saber que su consumo deb\u00eda restringirse a un m\u00e1ximo de tres meses. \u00abLos estudios solo hab\u00edan evaluado sus efectos durante este per\u00edodo de tiempo\u00bb. Nadie sab\u00eda con certeza qu\u00e9 consecuencias tendr\u00eda un uso prolongado. No obstante, la p\u00edldora promet\u00eda una vida de &lt;&lt;ensue\u00f1o&gt;&gt; y eso era lo \u00fanico que la gente quer\u00eda o\u00edr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Seis meses pasaron antes de poder encontrar el f\u00e1rmaco en los aparadores de cada ciudad. La humanidad, ansiosa por conocer la droga, agot\u00f3 sus existencias desde el primer d\u00eda. El encuentro quedar\u00eda grabado para siempre en las almas embelesadas de sus consumidores.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los ciudadanos de todo el mundo ya no ten\u00edan \u201cpretextos\u201d para ser felices. Ahora, cada uno pod\u00eda mejorar su econom\u00eda \u00abdoblando o triplicando turnos\u00bb y tener aun tiempo suficiente para ellos y sus seres queridos. Los investigadores del proyecto, encandilados con los m\u00faltiples galardones recibidos, permanecieron ajenos a su creaci\u00f3n. Por su parte, las grandes corporaciones vieron recompensada su inversi\u00f3n, ya que quintuplicaron sus ganancias y reafirmaron su dominio sobre el mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nadie podr\u00e1 negar los tres meses de bonanza, paz y\u00a0 prosperidad que siguieron. La humanidad jam\u00e1s experiment\u00f3 un periodo de armon\u00eda ca\u00f3tica como aquel. Conversaciones interminables, jornadas de trabajo marat\u00f3nicas, juegos infinitos, viajes eternos, el mundo era una fiesta continua las 24 horas, los siete d\u00edas de la semana. La falta de tiempo hab\u00eda dejado de ser un problema.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ocaso de la era dorada comenz\u00f3 apenas cinco meses despu\u00e9s. En varios puntos del planeta, algunos consumidores reportaron una serie de s\u00edntomas peculiares: amnesia, paranoia, depresi\u00f3n, conducta antisocial y pensamientos suicidas. Al inicio nadie relacion\u00f3 el consumo de la p\u00edldora con los s\u00edntomas; sin embargo, el aumento progresivo de individuos afectados levant\u00f3 sospechas. Las compa\u00f1\u00edas involucradas trataron de ocultarlo: compraron el silencio de las v\u00edctimas y sobornaron a los m\u00e9dicos y a la prensa. Por un tiempo la estrategia funcion\u00f3, hasta que el problema fue imposible de esconder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De forma paulatina, las redes sociales quedaron inundadas con videos terror\u00edficos de individuos alterados merodeando las calles. Monstruos escalofriantes arribaron a la cabeza de cientos de personas quienes, aterrorizadas, huyeron hasta encontrar su fin en \u201caccidentes\u201d chocantes e improbables. Otros tantos prefirieron defenderse, enfrentar a los demonios de sus mentes sin detenerse a pensar en las consecuencias. Lograron destruirlos, aniquilarlos de su psique; sin embargo, los cuerpos inertes de las criaturas fant\u00e1sticas solo conten\u00edan esencia humana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas personas enfrentaron las repercusiones del f\u00e1rmaco en las sombras del anonimato. Ocultos en sus hogares lidiaron con los fantasmas de la depresi\u00f3n. Una batalla perdida que nunca comenz\u00f3. La pesadumbre, la melancol\u00eda, el sentimiento de abandono y la desolaci\u00f3n germinaron en las mentes de miles de desdichados. Sus vidas dejaron de importar, nadie pudo ayudarlos, el mundo les dio la espalda y poco a poco se desvanecieron silenciosamente como si nunca hubieran existido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La poblaci\u00f3n estaba desesperada. Los gobiernos, las instituciones religiosas, los centros cient\u00edficos y las organizaciones internacionales, todos hab\u00edan sido infiltrados por la droga. Sin importar las creencias, posturas pol\u00edticas, posici\u00f3n social o educaci\u00f3n, millones fueron seducidos con la promesa de un mundo feliz. Y as\u00ed, el globo entero qued\u00f3 sumergido en una vor\u00e1gine de violencia y desolaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Edificios hist\u00f3ricos y construcciones contempor\u00e1neas, inmuebles majestuosos, testimonio de un pasado glorioso abandonados para siempre. El dinero, aquel bien tan codiciado, tan venerado hace apenas un par de meses, pas\u00f3 a ser un desecho m\u00e1s de una sociedad que ya no existe. Los hombres \u2014 sin rostro \u2014 detr\u00e1s de las grandes corporaciones perdieron todo su poder cuando su fortuna fue insuficiente para conseguir un poco de comida. \u00abNi siquiera pudieron disfrutar de sus ganancias, su est\u00fapida y desmedida ambici\u00f3n termin\u00f3 por condenarnos\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Actualmente ya no queda nadie que cultive los campos, que produzca medicamentos, ropa, alimentos, productos esenciales para vivir. La electricidad, el agua potable y los combustibles son solo un recuerdo cada d\u00eda m\u00e1s vago. La supervivencia pas\u00f3 a ser el bien m\u00e1s preciado. Cada d\u00eda es una lucha constante, sin medicamentos ni personal sanitario cualquier herida o enfermedad pueden ser mortales. La seguridad nunca est\u00e1 garantizada, nadie puede \u00abni podr\u00e1\u00bb tener un momento de paz y tranquilidad. La confusi\u00f3n y el desorden acabaron por regir nuestra precaria existencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo fui uno de los pocos que nunca prob\u00f3 la p\u00edldora <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ensue\u00f1o<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Disfrutaba plenamente aquellas horas de calma en compa\u00f1\u00eda de mi familia. Olvidarnos del mundo sumergidos en un universo absurdo de sue\u00f1os y fantas\u00edas. Despertar llenos de energ\u00eda, revitalizados y ansiosos por vivir un d\u00eda m\u00e1s. Creo que nunca me interes\u00f3 probar la droga porque yo era sumamente feliz. No necesitaba que la sociedad me dijera c\u00f3mo serlo, a mi modo, yo lo era. Nuestro rid\u00edculo orgullo y codicia nos sumergieron en este infierno terrenal. Me robaron todo, me despojaron de lo m\u00e1s valioso que ten\u00eda. Ha sido una dura lecci\u00f3n, solo espero que tengamos la oportunidad de enmendarlo, aunque para ser sincero ya nada me importa.\u00a0<\/span><\/p>\n<h6><strong data-start=\"81\" data-end=\"98\">A. E. Quevedo<\/strong> es una escritora e ilustradora mexicana cuya obra transita entre la oscuridad del terror y las infinitas posibilidades de la ciencia ficci\u00f3n. Fascinada por los l\u00edmites de la realidad y la mente humana, construye universos donde lo ins\u00f3lito se convierte en espejo de lo cotidiano. Su estilo combina imaginaci\u00f3n visual, profundidad emocional y una mirada cr\u00edtica sobre la condici\u00f3n humana, consolid\u00e1ndola como una voz singular dentro de la literatura fant\u00e1stica contempor\u00e1nea.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagen generada con inteligencia artificial (ChatGPT, GPT-5), basada en el cuento \u201cUn mundo de ensue\u00f1o\u201d de A. E. Quevedo, publicado en El Contempor\u00e1neo (2025).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A. E. Quevedo El sue\u00f1o. Un preciado regalo de la naturaleza compartido por la mayor parte de los animales. Una actividad sumamente importante para mantener la salud f\u00edsica y mental. Un acto sublime, revitalizante e imprescindible para la propia vida. Una fase menospreciada por la sociedad actual, tildada injustamente de pereza. 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