Compañía de Danza Folclórica Xihuitzilli: una década de tradición y orgullo

Por: Tania Elias Quevedo

Sí, sí, Xihuitzilli es el lema que la Compañía de Danza Folclórica Xihuitzilli grita antes de cada presentación. 

Con orgullo y dedicación, cumplen su décimo aniversario lleno de metas y presentaciones donde ponen en alto la cultura de México. 

“La Compañía surge en agosto de 2015 con la intención de enseñar a niños, jóvenes y adultos el folclor mexicano, llevar las raíces y devolverlas a la sociedad. Es un grupo de bailarines no profesionales que aman el folclor y las tradiciones de México; también, somos un grupo independiente y no subsidiado”, explicó el maestro Juventino Prado, director y fundador de la compañía. 

Maestro de educación básica de profesión, Juventino formó parte, junto con su esposa , actual directora artística y codirectora de la compañía, de un Conjunto de Folclor Magisterial. Durante esa etapa, ambos fueron comisionados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para impartir clases de arte, cultura y danza, experiencia que fortaleció su compromiso con la preservación y difusión de las tradiciones mexicanas.

Después de 32 años de servicio, ambos se jubilaron. Sin embargo, las constantes invitaciones para impartir talleres, conferencias y actividades culturales los llevaron a emprender un nuevo proyecto: la creación de su propia compañía de danza. 

Con ello, buscaron dar continuidad a una filosofía que ha guiado su trayectoria: “El arte es para y por el pueblo; si los chicos no pueden llegar al teatro, el teatro debe llegar a las escuelas”.

La compañía, la cual forma parte de Folkloristas Unidos de Ciudad de México y Estado de México, inició operaciones con 14 integrantes y, al momento de elegir un nombre, un miembro encontró una palabra en náhuatl que resumía la ideología de la agrupación.

“Xihuitzilli significa colibrí turquesa y representa siempre adelante. Es el único pájaro que vuela hacia atrás y volaremos hacia atrás para tomar impulso. También es alegría y es un ave que va de flor en flor sembrando la semilla para que crezca”, indicó Prado. 

Aunque a la danza folclórica no se le abren muchos espacios, ya sea porque creen que lastima las tarimas, o porque no la incluyen dentro de sus eventos de cultura, la compañía ha trabajado para conseguir un espacio en diferentes eventos. 

En sus 10 años de trayectoria han tenido aproximadamente 200 presentaciones, tanto nacionales como internacionales, asistiendo a lugares como el Festival Intencional en Veracruz, o al Festival Folklórico Nacional en Michoacán, así como centros culturales en el área metropolitana. 

“Cuando iniciamos, un joven le contó a su papá que debíamos presentarnos. Eso fue a un mes de iniciar el grupo. Tuvimos que pedir faldas y blusas y nos presentamos. Los muchachos quedaron impactados porque era una reunión política y llegaron 12 camiones con 600 personas. Fue su primera presentación”. 

El esfuerzo constante para conseguir el zapateado perfecto, y la sincronización con los otros bailarines requiere disciplina y trabajo en equipo. Una persona, con ensayos constantes, puede dominar los pasos básicos en seis meses, ya en 3 años son expertos en varios estilos y niveles de dificultad. 

Debido al compromiso de la compañía fue que los convocaron a un Festival Internacional en Italia donde presentaron con orgullo la cultura de México. En 2019 los invitaron a Colombia, y en 2022 tuvieron tres presentaciones internacionales: Perú, en marzo; Francia, en julio; y Colombia en agosto. 

Después volvieron a Italia, conocieron parte de Rusia y en 2024 fueron por primera vez a Taiwán, donde un promotor cultural les extendió una invitación para un festival en China, y, de seis grupos, ellos fueron elegidos debido a su trabajo. 

“El 14 de julio nos vamos, son 24 horas de vuelo y el 16 tomamos un autobús de Hong Kong a Macao. Haremos intercambio de regalos con los organizadores y del 17 al 24 de julio tendremos presentaciones en teatro cerrado, al aire libre y un desfile en la ciudad con otros grupos. Llevamos el repertorio de Jalisco acoplado a 8 minutos y el de Veracruz a 10 minutos”. 

Gracias a estos logros, el maestro Prado señaló que la compañía ha trascendido no solo en el ámbito cultural y profesional, sino también en el plano personal. Ver que aquellos niños de 13 y 14 años que llegaron hace una década hoy se han convertido en profesionistas en diversas áreas, es motivo de orgullo para él, pues refleja el impacto que la danza y la disciplina ha tenido en sus vidas.

Asimismo, destacó que el compromiso y la constancia de los integrantes han sido fundamentales para el crecimiento de la agrupación. Cada sábado, de 10:00 a 14:00 horas, realizan sus ensayos en el Centro Cultural Carlos Monsiváis, en la alcaldía Gustavo A. Madero. 

Gracias a esto, han fortalecido su nivel artístico y profesional, lo que les ha permitido presentarse en importantes escenarios tanto nacionales como internacionales.

“La compañía no es nuestra, es de todos. Nuestra fuerza está en el trabajo en equipo y el compromiso de los jóvenes. Necesitamos mucha dedicación y disciplina porque tenemos una frase que les decimos a los muchachos: ‘las oportunidades no llegan solas, hay que buscarlas, y el éxito está en el esfuerzo y compromiso de cada uno’”. 

Esta fuerza, en conjunto con el orgullo de representar la cultura de México, es el legado de la agrupación, la cual ha hecho mancuerna con la Orquesta de Cámara de la Ciudad de México y con la Orquesta Iberoamericana de la maestra Lizzi Ceniceros.

Los viajes, el éxito y la perseverancia son parte de este sueño hecho realidad; sin embargo, para el maestro Prado lo más importante es vivir la danza, y hacer las cosas con amor, así como estar orgulloso de las raíces mexicanas.

“Cuando mis muchachos se ponen su traje de charro o de china poblana, uno se transforma en ‘soy mexicano’. Mi cultura es tan grande como la de cualquier país, mis costumbres están representadas en mi vestuario. Tenemos 32 estados con vestuario y música diferente, y nos sentimos mexicanos representando la cultura”. 

La recompensa en cada escenario no solo son los vítores y aplausos del público, sino también el sentirse orgulloso de sus orígenes. 

Ahora, con 33 integrantes, la compañía se consolida como un referente de la cultura y folclor nacional, y seguirá trabajando para fomentar la cultura. 

“Nuestras metas es que el grupo permanezca el tiempo que sea necesario, y los jóvenes estén el tiempo que deban seguir. También les damos oportunidad a nuevos jóvenes”, finalizó el maestro Juventino Prado.