Banxico recorta su tasa de interés a 7.25% ante señales de desaceleración y una inflación que continúa cediendo

El Banco de México anunció este jueves una reducción de 25 puntos base en la tasa de interés de referencia, que pasa de 7.50% a 7.25%.

La decisión, que entrará en vigor el 7 de noviembre, responde a un entorno económico en el que la actividad productiva muestra signos de enfriamiento y la inflación mantiene una trayectoria descendente, aunque aún con riesgos.

De acuerdo con el comunicado, la economía global registró en el tercer trimestre un crecimiento más moderado respecto a los meses previos y se anticipa que continúe desacelerándose, especialmente en economías avanzadas como la de Estados Unidos.

En México, el desempeño económico también se debilitó y se registró una contracción respecto al trimestre anterior, reflejo de menor dinamismo en la demanda interna. La inflación general ha mostrado un avance hacia la meta del 3%.

En la primera quincena de octubre, se ubicó en 3.63%, por debajo del 3.74% observado un mes antes. No obstante, la inflación subyacente —que excluye precios más volátiles como energéticos y alimentos frescos— apenas se movió, lo que indica que las presiones de fondo aún persisten. Banxico señaló que, si bien la tendencia es favorable, el balance de riesgos para la inflación continúa inclinado al alza debido a factores como movimientos en el tipo de cambio, la evolución de precios en servicios y las tensiones geopolíticas internacionales. La Junta de Gobierno aprobó la reducción por mayoría de cuatro votos contra uno.

El miembro disidente consideró que aún no era oportuno bajar la tasa dada la persistencia de algunos factores inflacionarios. Pese a ello, el recorte refleja una postura más flexible por parte del banco central, que considera que las condiciones actuales permiten continuar, de forma gradual y prudente, con el proceso de normalización monetaria.

Para la población y las empresas, esta decisión puede traducirse en menores costos de financiamiento en créditos al consumo, hipotecarios y préstamos para negocios. Sin embargo, los efectos no serán inmediatos ni uniformes, pues dependen de cómo respondedan los bancos comerciales y de la evolución económica en los próximos meses.

Además, el propio Banxico enfatizó que continuará evaluando cuidadosamente cualquier nuevo ajuste, manteniendo como prioridad el regreso sostenido de la inflación a su objetivo del 3%.

En resumen, la baja en la tasa busca apoyar a una economía que muestra señales de desaceleración, sin descuidar la estabilidad de precios. Si las condiciones lo permiten, podrían venir nuevos recortes, pero el banco central dejó claro que su política seguirá siendo cautelosa y dependiente de los datos.