“Cambiemos el juego”, de niñas y adolescentes en México

En México, miles de niñas y adolescentes enfrentan condiciones de desigualdad, violencia y falta de oportunidades que limitan su desarrollo. 

Con el objetivo de visibilizar esta realidad y promover un cambio social, Plan International México lanzó la campaña “Cambiemos el Juego”, una iniciativa que utiliza al fútbol como metáfora para evidenciar las reglas sociales que afectan su vida. 

“Las niñas no necesitan que cambiemos sus sueños, necesitan que cambiemos las barreras que les impiden alcanzarlos. ‘Cambiemos el Juego’ es un llamado a construir entornos más seguros, igualitarios y libres de violencia para que todas puedan desarrollar plenamente su potencial”, afirmó Gonzalo Rivera, representante de país de Plan International México.

Durante una entrevista, Rivera explicó que la organización cuenta con más de 80 años de trayectoria a nivel internacional, presencia en 80 países y cinco años de trabajo en México, donde su labor se centra en promover los derechos de la infancia, especialmente la igualdad para niñas y adolescentes.

“Así como en el fútbol existen reglas, en la sociedad también hay reglas que afectan el desarrollo de las niñas. La campaña busca utilizar el deporte como una metáfora para reflexionar sobre esas barreras sociales”, señaló.

La problemática está respaldada por cifras que reflejan la magnitud del desafío. De acuerdo con datos citados por la organización, una de cada cinco mujeres de entre 20 y 24 años se unió en pareja antes de cumplir los 18 años (CONAPO). Asimismo, siete de cada diez mujeres de 15 años o más han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida (INEGI).

Además, 39.9 por ciento de las mujeres de 15 años en adelante han sufrido violencia por parte de sus parejas en algún momento de su relación más reciente, mientras que entre enero de 2015 y diciembre de 2025 se registraron 889 feminicidios de mujeres entre 0 y 17 años en México.

Rivera destacó que factores sociales, económicos y culturales continúan favoreciendo problemáticas como el embarazo adolescente y las uniones tempranas, situaciones que se agravan en comunidades vulnerables, tanto urbanas como rurales, así como en contextos de pobreza y movilidad humana.

Ante este panorama, Plan International México desarrolla acciones para fortalecer las capacidades de niñas y adolescentes mediante la creación de espacios seguros a nivel comunitario.

“Hemos desarrollado espacios seguros donde fortalecemos las habilidades para la vida de las niñas y adolescentes, impulsamos su liderazgo y les brindamos un lugar para expresar sus intereses e incidir para que sean escuchadas. También trabajamos con familias, escuelas y autoridades locales y federales para prevenir la violencia de género, porque como sociedad tenemos que unirnos y realizar acciones que la prevengan”, explicó.

La organización también trabaja con población en situación de movilidad y personas repatriadas a México mediante operaciones en Tapachula, Chiapas; Ciudad Juárez, Chihuahua, y Ciudad de México. A través de la coordinación con gobiernos y organizaciones locales, realizan la referencia de casos con instancias como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), así como el Instituto Nacional de Migración y el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.

Otro de sus programas es “Emprende Joven”, proyecto mediante el cual colaboraron con organizaciones locales para identificar a jóvenes interesados en emprender, quienes recibieron formación en habilidades para la vida, educación financiera, emprendimiento y derechos del consumidor.

Para Gonzalo Rivera, uno de los retos principales consiste en generar condiciones que permitan la autonomía económica de las niñas y adolescentes en el futuro.

“Es necesario apoyar su independencia y educación, además de crear condiciones en el sector privado para que puedan acceder a empleos con ingresos dignos o emprender si así lo desean”, expresó.

Finalmente, hizo un llamado a que sociedad, gobiernos, empresas, medios de comunicación y organizaciones se sumen a esta reflexión para transformar las condiciones que limitan el desarrollo de millones de niñas.

“Espero que las niñas y adolescentes tengan espacios de integración donde puedan expresarse libremente e incidir en la toma de decisiones. También quiero ver que puedan seguir estudiando, generar ingresos mediante empleos dignos o emprendimientos en condiciones adecuadas y acceder a los servicios de protección”.

Las personas interesadas en sumarse a la campaña “Cambiemos el Juego” pueden conocer más información a través de las redes sociales de Plan International México en Instagram, Facebook y LinkedIn.