Reptiles pez

Uno de los linajes de diápsidos que sobrevivió la gran extinción del Pérmico se adaptó de nuevo por completo a la vida acuática que sus ancestros tetrápodos tanto se esforzaron por dejar.

El problema es que la evolución no funciona en reversa. Para volver al agua tuvieron que desarrollar nuevas adaptaciones. Los ictiosauromorfos se caracterizaron por un hocico alargado con las fosas nasales cercanas a los ojos, un cuerpo largo y ahusado (similar al de los tiburones), las extremidades palmeadas y en los grupos de ictiosaurios más derivados del Triásico tardío y el Jurásico, la presencia de aletas pectorales, dorsal y caudal copiando el diseño más hidrodinámico posible de la naturaleza: la de un pez (eso significa el nombre, por cierto, “reptiles pez”).

A pesar que iniciaron con tallas pequeñas (como casi todos los grupos lo hacen) los ictiosauromorfos y su estirpe desarrollaron especies gigantes como Shastasaurus y Shonisaurus que superaban los 20 metros de largo. Aun así, el promedio del grupo va de los 2 a los 4 m de longitud.

Los ictiosaurios respiraban aire como todos los demás saurópsidos y sus crías nacían de huevo; el cambio en su morfología hizo imposible que estos animales pudieran salir a tierra firme a reproducirse, como hacen las tortugas marinas. 

La estrategia que se adaptó a su nueva forma de vida fue el “ovoviviparismo”. La hembra se queda con los huevos fertilizados dentro de su cuerpo y cuando las crías eclosionan, entonces las dan a luz. Algunos animales actuales todavía usan esta estrategia, como las víboras (quienes no están cercanamente emparentadas con los ictiosaurios).

A pesar  que los ictiosaurios son reconocidas criaturas del Mesozoico, también conocida como “La Era de los Dinosaurios” no son dinosaurios.

El grupo de los reptiles pez declinó hacia mediados del Cretácico y se extinguió por completo a finales del Cenomaniano en lo que se denominó “evento Bonarelli”, donde un aparente cambio climático provocó una reducción de la concentración de oxígeno en los océanos, lo que afectó a varios grupos de organismos marinos.