Las células madre son un tipo de células especiales dentro del cuerpo humano que poseen dos propiedades importantes: i) producen más células iguales a ellas permitiendo renovándose indefinidamente y, ii) se pueden convertir en otro tipo de células debido a que están indiferenciadas, esto quiere decir que no están especializadas en una función específica.
Existen varios tipos de células madre dependiendo de su origen. Las células madre embrionarias, son aquellas que posee el embrión de 3 a 5 días después de la fecundación y pueden convertirse en cualquier célula que conforma los tejidos y órganos del cuerpo humano. Estas células al ser obtenidas y cultivadas en medios especiales detienen su maduración y no se especializan solo se dividen de manera indefinida. Las células madre somáticas, se encuentran en zonas especiales dentro de los tejidos del cuerpo ya desarrollado como la medula ósea, células de grasa, piel etc. Se encargan de reparar el daño provocado por una lesión. Por último, las células madre perinatales, se obtienen del líquido amniótico y la sangre del cordón umbilical tras el parto y son capaces de generar sangre, hueso, tejido conectivo y músculo.
Este tipo de células tienen diversas aplicaciones en medicina regenerativa. Sus aplicaciones van desde la reparación de tejidos dañados hasta su empleo en el tratamiento de diversas enfermedades como leucemia, linfoma, mieloma múltiple, anemias severas, injertos de piel, lesiones de cartílago o fracturas óseas complejas.
También se han aplicado en terapias experimentales para reemplazar las células dañadas en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Del mismo modo, se han usado para reparar tejido cardiaco después de un infarto agudo al miocardio o para combatir la diabetes tipo 1, al remplazar las células pancreáticas beta que no funcionan correctamente por nuevas células funcionales.
Asimismo, en las células madres se prueban fármacos nuevos con el fin de evaluar efectos secundarios tóxicos en el corazón o en el hígado antes de ser probado en seres humanos. Incluso, se pueden probar medicamentos diferentes en células cultivadas de un paciente para determinar cuál sería el tratamiento más seguro y efectivo antes de administrarlo. Las células madres tienen un gran potencial de uso y un futuro prometedor, sin embargo, aún existe un problema importante: el control de manera absoluta su destino celular, debido a que se debe asegurar que las células trasplantadas sobrevivan, se diferencien exclusivamente en el tejido deseado, no generen mutaciones tumorales y se integren correctamente en el paciente. Por este motivo es importante continuar con los estudios y experimentos para poder evaluar y controlar exitosamente este tipo de células.